A vueltas con el agua. Imprimir
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30 de Abril de 2010

Zarazaga, junto a pantanoEn nuestro maravilloso Equipo de Desgobierno en el pasado Pleno  se rompió aguas, pero fue la rotura de aguas de la desvergüenza, de la ironía, del sarcasmo, en definitiva de la demagogia a la que nos tienen acostumbrados.

 

José L. Zarazaga.-En algunos momentos, este su desarticulista tiene  la extraña impresión que en temas de gestión municipal vamos hacia atrás como los cangrejos. Un caso curioso se puede establecer con las ya olvidadas ocurrencias de los políticos que nos desgobiernan y que quedan como una pesada loza en el intrincado baúl de las hemerotecas.

Recordemos como nos vendieron por activa y por pasiva el magnifico acuerdo adoptado con Diputación para que se hiciera cargo de la gestión del cobro de los tributos locales. Bien pues yo aún estoy a la espera de notar como ciudadano los tan prometidos beneficios de gestión.

 

En el día de hoy no se ha avanzado nada, Sanlúcar Tramita es un puro escaparate, al igual que el que lo inventó, que no sirve para nada, si vas a pedir un díptico de pago, un poco más y te obligan a presentar una Fe de Bautismo y mientras tanto los trabajadores que no tienen culpa de una mala gestión, a aguantar el chaparrón que les lanza el ciudadano, que con toda la razón del mundo no comprende porque no llegan nunca las prometidas facilidades.

En estos días a estos políticos que nos desgobiernan les ha dado por intentar volvernos a vender el chocolate del loro, vamos que algo tengo claro, o que su memoria falla o se piensan que aquí somos todos tontos, me decanto por la segunda opción.

Que me voy a creer yo que la reconcesión del Servicio de Aguas se hace pensando en el beneficio del ciudadano, vamos eso que se lo cuenten a Belén Esteban, a mi no.

El genial Paulo Coelho nos decía: “Si tienes la paciencia de la tierra, la pureza del agua y la justicia del viento, entonces eres libre”. Bonitas palabras, lo único que hubiera esperado es haberlas oído  alguna vez en boca de nuestros políticos locales, pero eso si que suena a utopía.

La palabra agua, mantiene un significado especial como símbolo de la vida, anotemos por ejemplo como antes de nacer una nueva vida, se dice que se rompe aguas.

En nuestro maravilloso Equipo de Desgobierno en el pasado Pleno  se rompió aguas, pero fue la rotura de aguas de la desvergüenza, de la ironía, del sarcasmo, en definitiva de la demagogia a la que nos tienen acostumbrados.

Opiniones haberlas las hay  para todos los gustos, pero en especial iniciaré esta diatriba con las opiniones de nuestro gran amigo Antonio Prats que aunque por boca de su portavoz defendía la postura más lógica como es la municipalización del servicio.

 

A parte de esta opinión, que según mi punto de vista es la más acertada, le preguntaría lo siguiente: ¿acaso defenderías esa postura si estuvieras en el gobierno municipal?, va a ser que no.

Cada político es esclavo de sus actos y por supuesto de sus opiniones y en este caso se sobreentiende que nunca se debe de prometer lo que no se piensa cumplir,  o una de dos o se miente descaradamente, o se es un ignorante. Me quedo con la primera opción.

El agua es un bien de dominio público que desgraciadamente ha sido recuperado por el mercado capitalistas ya que es un bien escaso, básico e imprescindible, es la joya de cualquier empresa privada, así es que la máquina del mercado capitalista se ha puesto a trabajar para incluirla en su entorno como una mercancía más.

Lo ideal de dicho servicio, es que se gestione desde el sector público y nada mejor para eso que crear una empresa que se encargue de dicho servicio.

Crear una Empresa de Aguas no es ninguna utopía, es una realidad que están promoviendo bastantes ayuntamientos no ya españoles, sino también europeos, claro ejemplo es el Ayuntamiento de París que ha apostado por la gestión pública, velando así por los intereses de sus ciudadanos.

La ventaja de una empresa pública comienza en el hecho de que las empresas privadas campan a sus anchas. No veo yo que nuestro Ayuntamiento vaya a vigilarla, ni a comprobar los datos ni las cifras de facturación y mucho menos van a someterla a una auditoria independiente.

En el pasado pleno a parte de transparencia, beneficios  y todas las chorradas que se le puede ocurrir a quien defiende lo indefendible, se nos habló de un pliego de condiciones muy favorable, me pregunto: ¿Quién va a chequear lo prometido con lo que se hará en realidad?, ¡programas electorales, vanas palabras al viento son!.

No hay que ser de izquierdas, ni pertenecer a un partido ecologista, para saber que la gestión municipal del servicio de aguas puede ser eficiente y por supuesto los beneficios se reinvierten, siendo las tarifas más estables que si la gestión la realiza unos inversores privados. Tengamos presente y parece ser que nuestros gobernantes no saben nada de economía, que las empresas buscan solamente su propio beneficio.

Yo creo que es de libro, aunque nuestros políticos locales al oír esta palabra le salgan ronchas, que nuestro Ayuntamiento no puede hacer negocio del agua, ya que solo ha de cobrar los costes de mantenimiento y mejora del servicio, está muy claro que una

 

Empresa Privada, si entra en el negocio, no es por altruismo, sino para obtener la mayor rentabilidad económica posible. Dicho de otra manera, ese beneficio privado ha de salir del bolsillo de los sanluqueños, mediante el uso y el abuso del recibo del agua.

Bueno, como no deseo extenderme y creo que el tema daría para un debate largo y serio, creo que aunque se vuelva a conceder el servicio de aguas, ya que ninguno de los Petetes que nos gobiernan, digámoslo así, está dispuesto a dejar pasar la oportunidad de recaudar como mínimo 10 millones de Euros a un año vista de las elecciones,  yo pediría que por lo menos no se utilice ese dinero en políticas despilfarradoras como pueden ser andar subvencionando Hermandades o algo aún peor, que se caiga en la idea de financiar la creación de una Televisión Local que al fin y al cabo solo nos va a conducir a la ruina.

Vender el servicio del agua me recuerda aquella frase de Borrel: “han vendido las joyas de la abuela y se han gastado el dinero”.

Como diría Víctor Hugo “El agua que no corre hace un pantano; la mente que no trabaja hace un tonto.” Y digo yo ¿trabaja la mente de nuestros políticos locales?

¡Las promesas de los políticos son como las cloacas, solo evacuan aguas sucias!

¡No a la privatización!