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PSOE a la deriva
 
 
 
 
   
 
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18 de Diciembre de 2016
Sanidad de Susana a la deriva
"Mientras los médicos sigamos viendo enfermedades y olvidemos al enfermo como una unidad biológica, psicológica y social, seremos simples zapateros remendones de la personalidad humana". Ramón Carrillo.
Un buque. Según Susana Díaz, y el asesor que le compone o pule sus pamemas retóricas, la PSOE es una nave. Una patética embarcación colonialista a la que se le han podrido las cuadernas, y hace aguas por todas partes. El proceso de decrepitud se acelera irreversiblemente. La carcoma afecta a la misma quilla del bajel sociata: la Sanidad.

Sin eficaces políticas de salud pública, todo el edificio social se desmorona, en una decrepitud cada vez más evidente. Se podrán arrojar balones fuera, culpabilizando sólo a Génova, y a sus partidas presupuestarias amputadas, sin control ni vergüenza, para sufragar pufos de la banca o de autopistas quebradas a beneficio no sólo de la Obra, sino de 'colaboradores'. Aunque no sirve de excusa. Las competencias de Sanidad, como las de la tercermundializada Educación, están transferidas a la Junta de Andalucía.
 
Si atendemos al Atlas de Mortalidad del Estado español, veremos que todos los índices de enfermedades afectan más del Tajo para abajo, que al norte del imperio rojigualdo. ¿Debilidad 'racial' tal vez, idiosincrasia indígena...? No, simple incompetencia administrativa de los peones virreinales de San Telmo, incluidos sus triperos sindicatos del régimen. Aparte de la evidencia de una desigualdad estructural norte-sur. Si se hace depender la Salud pública de tecnócratas, o de intereses espurios a favor de privatizaciones, nos hallamos ante un problema muy grave. Porque no se está dejando a los propios médicos ser los protagonistas en la racionalización de los recursos sanitarios. 
 
Más de la mitad de los niños andaluces malnutridos, una mayor incidencia de enfermedades cardio-vasculares, de cánceres y tumores al 'sur' del Estado, carencia de una medicina preventiva adecuada, menor rendimiento escolar consiguiente... Valga un botón de muestra. Entendemos que haya que ser solidarios, buenos vecinos, y que Marruecos sin ir más lejos esté muy agradecido al Susanato por la implantación allí de veintidós hospitales materno-infantiles. Pero si se soportan vejatorias penurias locales, la caridad bien entendida empieza por uno mismo. ¿Veintidós Materno-infantiles para Marruecos, con capital andaluz, cuando Almería o Algeciras no tienen ni siquiera uno? ¿Cuando las pedrocheñas del norte de Córdoba tienen la misma atención pre y postparto que una pastora de cabras del Alto Atlas...? Va a ser que no, hipócrita Gusana Díaz, y esta lucha te la vamos a dar hasta el final.
 
La privatización obscena de la Sanidad, cual si se tratase de un privilegio, no de un derecho, se ha vuelto insoportable. Empobrecerla estructuralmente, con 'listas de espera' genocidas, lo sentimos, va a dejar de ser un argumento de captación de clientes para las clínicas particulares. Y la maquinita de la propaganda de Canal Sur -pagada con los impuestos de todos- no conseguirá acallar el clamor de la indignación. ¿Se puede tolerar que se prime las más de las veces a lobbies 'sanitarios' vaticanos, en la sombra o descarados, haciendo dejación el Estado de sus competencias, convirtiendo al paciente en cliente, la salud en un negocio?
 
De ahí que con el subterfugio criminal de 'evitar la saturación' en vez de ampliar las infraestructuras y el personal sanitario, se planteen directrices de parcheos indecentes, presionando a los médicos para que no deriven enfermos a los hospitales de las capitales de provincias, poniendo en riesgo la salud general. Incluso aumentándose así la posibilidad de un brote epidemiológico, o de una pandemia por deficiente control inicial. Los recortes de la dignidad humana no tienen límite. 
 
El nefasto resultado salta a la vista. Se atacan los síntomas, no las raíces de los males, y en vez de derivar, por ejemplo, a pacientes a Unidades del Sueño neurológicas sólo existentes en ciudades, se les mantiene malviviendo con problemas resultantes, a base de empastillarles: fatiga crónica, depresión, ansiedad, impotencia, sistema inmunitario resentido, cardiopatías, diabetes... y un gran número de problemas consecuencia, no causa, mucho más que del insomnio, de la ineptitud manifiesta de políticas preventivas de salud pública. Irregularidades administrativas o una pésima gestión que pagamos en una cuantía ya insostenible. Ni importancia educativa dada a una cultura del nutricionismo, salvo 'masterchef junior', ni una cultura de la higiene del Sueño reparador, excepto las gracietas de algunas ignorantes marías sobre si su marido ronca (si bien el problema tiene una mayor prevalencia en el hombre, un 24%, ¿sabíais que la difucultad en la respiración al dormir afecta también a un 9% de mujeres...?, ¿no? Vaya, el inducido odio 'de género' para enmascarar la ausencia de políticas de  clase a algunas les ciega).
 
Se podría objetar, por algún cínico sin escrúpulos, que sin cronificación de las enfermedades sobrarían los matasanos. Esto no es así. En primer lugar el médico tiene un Código Deontológico de mayor rigor que en ninguna otra profesión. No puede consentir que se esté muriendo gente por politiqueos de mierda, como vemos en el caso del gran doctor Jesús Candel, el twitero 'Spiriman'. Por otra parte, índices de salud mayores inciden en la calidad de vida, en una mayor laboriosidad social, una salud reproductiva evita el envejecimiento poblacional ya catastrófico -¡1,2 hijos por mujer!-, y al aumentar el número de habitantes se requieren más hospitales y galenos a su vez. ¿Se acuerdan de aquello de que la Salud es lo primero, aun antes que el dinero y el amor...?
 
Sí, arrogante e impresentable Susana Díaz, la nave de tu PSOE se hunde. No porque carezca de timoneles o de vientos de popa, ni porque se resientan todavía en exceso las cuadernas de la apolillada red clientelar de siempre. Es que con los precios a los que se han puesto las frutas y las verduras, habéis condenado a vuestra menguante tripulación de posibles votantes al escorbuto.
 
 
Al-Hakam Morilla Rodríguez, Coordinador de Liberación Andaluza
 
 
   
 
     
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