Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más
Apuntes de Historia CXXIII
 
 
 
 
 
Google

 
 
El tiempo en Sanlúcar 
El Tiempo en Sanlucar de Barrameda - Predicción a 7 días y condiciones actuales.

ELPAIS.com | Noticias de Lo más visto

Redacción 
Visítanos en: 
         
 
 
Apuntes de Historia CXXIII PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
09 de Mayo de 2015
A vueltas con la navegación del Baetis (I)
Manuel Jesús Parodi.-A lo largo de la Historia de la Humanidad las vías de comunicación resultan esenciales, incluso determinantes no sólo de cara al establecimiento de los mecanismos y rutas de intercambio (económico, cultural, social…), sino también para el asentamiento y conformación de las formas y las estructuras de la administración (en el caso que nos interesa en estos párrafos, de la administración romana, del estado romano) en el marco territorial general del poblamiento humano (insistimos: en el caso de nuestro interés en estos párrafos, en el contexto complejo, extenso y variado del que sería el Imperio Romano).
Roma buscará y hallará, al menos en cierta medida (en la medida de lo que le resultó posible a lo largo de su muy extensa Historia, en el espacio y en el tiempo), un mecanismo tan ágil, tan rápido, tan cómodo y tan sugerente, tan útil, en fin, para activar sus rutas comerciales continentales (especialmente en lo que respecta y atañe a las rutas comerciales interiores), y encontraría dicho mecanismo funcional en los cursos fluviales, en los medios acuáticos interiores, en los ríos, los lagos y las lagunas susceptibles de proporcionar de manera eficaz un sustento, un soporte material, físico, a la navegación, considerada también -y muy especialmente- la navegación con medios sutiles, esto es, el uso y empleo de medios ligeros (barcas, botes, chalanas, chalupas, almadías, balsas) en contextos fluviales, lacustres y marismeños que de otro modo (sin el empleo de estos medios ligeros) no podrían resultar aptos para su navegación ante la imposibilidad del uso en los mismos de otros mecanismos (de otras embarcaciones, queremos señalar) de mayor porte y superior desplazamiento.

En un contexto ya romano, estos elementos, los cursos fluviales, devenidos (por acción e interés de las comunidades humanas articuladas en el seno del Imperio Romano) agentes económicos y factores de penetración y establecimiento de las estructuras de la administración romana en las tierras del Imperio, prestarían igualmente su concurso y su contribución allá donde fuera necesario a la par que oportuno (esto es, commodus, en latín), donde fuera conveniente y posible, de cara a facilitar en gran medida el asentamiento, la penetración y la definitiva consolidación de dichas estructuras administrativas romanas asegurando, con su participación y su empleo, la dicha penetración y el conveniente y pleno anclaje material en el territorio de las mismas.
 
Y aprovechando que el Baetis pasa por Sanlúcar, si se nos permite la observación -parafraseando aquello de que el Pisuerga pasa por Valladolid- nos hemos animado a aportar estas modestas reflexiones al conjunto del estudio de la economía romana altoimperial y del papel desempeñado por el Guadalquivir antiguo en dicho gran contexto económico, al tiempo que tratamos de desgranar un capítulo más del pasado, que es decir de la Historia, de las tierras del río, entre las que se cuentan los parajes que, hoy día, componen el conjunto de las tierras del término municipal de Sanlúcar de Barrameda.
 
La compleja y extensa realidad (tanto desde una perspectiva espacial y territorial como cronológicamente hablando) del estado imperial romano  llevará a éste a necesitar -y por ello a tratar de crear- una verdadera y rica trama de vías de comunicación capaz de brindar un sustento material a las redes comerciales y de abastecimiento (públicas, semipúblicas y privadas) interiores -e incluso exteriores- de la misma Roma.
 
Es de señalar que el muy potente entramado viario terrestre romano ha venido siendo tradicionalmente contemplado como el verdadero, material y fundamental agente responsable del sustento (también en un sentido físico, de soporte material) del comercio romano, cuando lo cierto es que no podríamos entender la auténtica naturaleza de los intercambios en el Mundo Antiguo en general y en la Romanidad en particular si no atendiésemos convenientemente al papel desempeñado en dicho fenómeno económico por el elemento acuático (por los medios y las vías acuáticas navegables) en sus distintas formas.
 
Al margen de la indudable solidez del sistema de vías terrestres, principales y secundarias, creadas y mantenidas por Roma a lo largo de los siglos, la mera consideración del espacio geográfico (físico) ocupado por el Estado Romano nos ayudará a mejor comprender cómo mares y océano (el Atlántico, el Medi-terráneo, el mar que -literalmente- se encuentra “en medio de las tierras”, el mar Negro y el conjunto de mares menores que los conforman y complementan) habrían de desempeñar un papel elemental en la realidad cotidiana de la economía romana; junto a estos grandes espacios acuáticos abiertos (que trascienden de nuestras intenciones), sería además la vasta red natural de vías acuáticas interiores de los territorios romanos la que daría forma a su presencia en dichas tierras. 
 
Los ríos, las vías acuáticas interiores, habrían de resultar de una capital importancia para la obtención de una mayor fluidez y agilidad en los intercambios comerciales en el mundo romano merced al directo apoyo (cuando no gracias a su condición de soportes materiales del comercio y los desplazamientos) que prestarían (en el seno de la economía romana) como elementos sustentadores y conductores del comercio, facilitando y agilizando el desarrollo de los referidos intercambios, reduciendo considerablemente los costes del transporte y las distancias a recorrer, limitando la duración de los viajes además contribuyendo a proporcionar una mayor seguridad y calidad a los mismos.
 
El transporte de productos por vía acuática (a lo largo de la Historia, en general, y en época romana, momento de nuestro interés en estos párrafos) habría de resultar mucho más seguro, rápido, cómodo y, sobre todo, barato que el más lento y pesado acarreo de los mismos sobre las ordenadas y bien dispuestas piedras de las múltiples vías terrestres romanas (elementos de comunicación igualmente, que contaban con un marcada carácter estratégico), y ello habría de incidir directamente en el establecimiento de las redes comerciales de la época, puesto que la combinación de determinadas condiciones naturales, sumadas a la presencia de vías acuáticas capaces de sustentar la navegación son factores que habrían de servir como acicate a la hora de privilegiar unas regiones respecto a otras, así como de cara a favorecer el establecimiento y desarrollo de los principios y elementos de la administración territorial romana.
 
Junto a las -si cabe escasas, en términos generales- referencias directas a la navegación por los cursos del ámbito peninsular hispano y a la relación de estos medios acuáticos interiores hispanos (en paralelo y en perpendicular, es decir, como facilitadores del transporte terrestre o bien como supuestos -y sólo teóricos- obstáculos para el mismo) con el viario terrestre (tradicionalmente más atendido por los estudios históricos que el “viario acuático”, representado fundamentalmente en el caso de la Península Ibérica por los cursos fluviales), y su papel de apoyo al desarrollo de las industrias salazoneras de la costa (y las pesquerías en los cursos acuáticos interiores), podemos igualmente apuntar la relación de estas corrientes fluviales del ámbito hispano con el fenómeno general de la organización del territorio y el poblamiento de la región peninsular ibérica.
Y las tierras del actual término municipal sanluqueño, en su emplazamiento privilegiado de la antigua desembocadura del Baetis, con su lago Ligustino, no habrían de quedar al margen del papel del río en el contexto de la economía romana.
 
Todos los trabajos de Manuel Jesús Parodi publicados en SD   VER
 
 
 
Farmacias de guardia
 
Horario de misas
Actualizado Enero 2018
 
El baluarte digital
 
Domingo y de Feria
Domingo, Feria de la Manzanilla en esta ribera del Guadalquivir. Semana la que está por acabar en la que se han olvidado todos los problemas, donde ya no nos acordamos entre acordes de sevillanas, macetas y copas de buen caldo, de temas como el del mercado de Abastos.
 
 
Ciudadanos, alias : C'$, apoya a PaPá'$ ( Y a mamá'$ también )
María Natividad Salazar Sánchez.-Re$umiendo :No sabemos si es el vecino quien elige al alcaLde, o es el alcaLde quien elige a los vecinos.
( Fin de la cita )
 
 
 

 
Últimos entradas más leidas
 Sanlúcar  Media
Sanlúcar Digital  ISSN 1989-1962
 
 
     
© 2018 Portal Sanlucardigital.es
Joomla! is Free Software released under the GNU General Public License.